MI RELACIÓN CON DIOS

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Mi relación con Dios

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Feliz Año nuevo. Aprovecho este primer post del año para abrirles mi corazón y hablarles de algo que muchos de ustedes me preguntan a diario.

Con frecuencia recibo preguntas en cuanto a mi relación con Dios, sobre cómo es, cómo lo hago, sobre si sigo devocionales y muchas cosas más, así que pensé que hoy es un buen día para resolver algunas de esas dudas y compartirles mi experiencia personal, esperando que realmente les sea de inspiración y les empuje a seguir buscando a Dios en su día a día. Para empezar, déjenme aclararles que tengo mis días y no siempre lo tengo todo controlado. No siempre estoy motivada. Hay días donde todo es caótico (y, ¡más con 4 hijos en casa!), días donde parece que me falta tiempo, días de más calma y días donde todo es un no parar. Así que, en resumen, no todo es siempre igual y eso es algo que todos debemos entender y aceptar y, más cuando vamos a hablar sobre nuestra relación con Dios.

Como saben, nací y me crié en una familia cristiana, y siempre estaré muy agradecida por ello. Mis papás me hablaron de Dios desde bien pequeña, me enseñaron a orar y me entregaron mi primera Biblia, así que desde que tengo uso de razón, en mi mente he sido consciente sobre la importancia de contar bien mis días y no vivirlos sola, sino junto a Dios. Esto pudiera parecer una tontería, pero creo que es algo fundamental:

En el momento que le abres tu corazón a Dios y lo aceptas en tu vida, ya no vives tu vida sola, ni tomas decisiones sola, ni ríes ni lloras sola. Literalmente, desde ese momento, Dios vive en ti día sí y día también.

Y es bueno, primeramente, entender nuestra relación con Él desde esa perspectiva. Dios no nos visita de vez en cuando o se pasa a vernos de mes en mes para ver cómo estamos. No, Dios habita en nosotros y por lo tanto, entender eso debería ser clave para empezar a desarrollar una relación sana con Él.

No debemos tenerlo todo controlado para “recibir la visita” de Dios. Cuando se trata de nuestra relación con Dios, no tenemos que “aparentar” que todo va bien ni que todo está correctamente recogido por unas horas, como haríamos con una visita. Dios ya está “en casa” dentro de ti.

Nada le asusta. Nada le aleja. La Biblia dice que Su trono de la gracia está siempre abierto, así que podemos ir ante Él siempre, sin importar horario, circunstancia o nuestro estado. Él va a estar ahí para ti. ¡Es Su promesa! En segundo lugar, quería recordarles algo que va muy enlazado con lo que les acabo de compartir: Si Dios habita en nosotros, entonces, debemos entender que lo que Él quiere establecer con nosotros es una relación, no religión o tradición. Piensen en cualquier relación cercana que tengan, ya sea con sus papás o su esposo o hijos. Realmente, no nos relacionamos con ellos por obligación; es más bien por amor. Nos necesitamos los unos a los otros. Nos edificamos los unos a los otros. Y siempre es mejor juntos que separados. Algo parecido pasa con Dios. Dios ha decidido hacernos parte de su familia, incluirnos como si fuéramos “de los suyos”, así que nuestro acercamiento a Él debe ser por amor y jamás por imposición o tradición. En mi caso, igual que jamás me imaginaría un día sin relacionarme o sin hablar con mi esposo o mis hijos, de la misma manera, no puedo imaginarme un día sin comunicarme con Dios. No es algo forzado. Es natural porque, como les dije, Él ya está en mi día a día. No se va y luego regresa. Así que podemos ir relacionándonos, hablando, comentando cosas, planeando, escuchándonos en todo momento y situación. Y así como sucede con mis relaciones más humanas, Dios también desea tener momentos de intimidad conmigo, así como Jesús los tenía con el Padre. Pero eso no significa que Dios esté solo conmigo cuando estamos a solas. Dios está conmigo en todo tiempo. Así que, en mi día a día, trato de tenerle en cuenta en todo, así como de buscar momentos para estar a solas con Él, para orar y leer Su palabra, como lo hago con mi familia, porque ambos tiempos son importantes.

Mi recomendación para mejorar tu relación con Dios, es intentar establecer rutinas, puesto que ayudan muchísimo pero no es una obligación. Personalmente, las mañanas me funcionan mejor últimamente, pero es algo que voy adaptando según mi día a día y la temporada. Una vez escuché a alguien decir que “las orquestas no se afinan después de haber tocado”, así que siempre intento tener ese tiempo especial de intimidad con Dios antes de que mi día empiece, pero de nuevo les digo que no sean religiosos con esto. Se trata de que al final haya relación, no de que cumplan un Tick más de su lista.

En cuanto a tiempos o libros o métodos, si les soy sincera, he tenido temporadas de todo. Hay veces que puedo leerme 5 capítulos de la Biblia y otras, que necesito un día entero para digerir 1 solo capítulo. Lo importante no es la cantidad, sino la calidad y la constancia de alimentarnos cada día. También existen devocionales, estudios bíblicos hermosos y muchos métodos para estudiar Su palabra en profundidad. Mi consejo es que escojan lo que necesitan para cada momento y que no se comparen con nadie.

Dios trata con cada uno de nosotros de manera especial a través de tiempos y procesos distintos. Lo importante es recordar que Dios está siempre presente en nosotros, habitando, no visitando y, que por lo tanto, lo que Él desea es más que una oración religiosa durante las comidas o una lectura obligada de Su palabra. Él desea relación, durante nuestros mejores y peores días, cuando más o menos ganas tengamos. Él solo busca relacionarse con nosotros, ser participe de nuestras victorias y levantarnos en nuestros fracasos, consolarnos y celebrar, estar y seguir estando en nuestro día a día, incluso en aquello más rutinario, para mostrarnos Su poder y majestad incluso en lo más normal y cotidiano y así, sorprendernos y seguir acercándonos más a Él con Sus preciosos lazos de amor.

Me di a conocer a los que no preguntaban por mí; dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre, le dije: “¡Aquí estoy!” Isaías 65:1

Empecemos este nuevo año buscándole y le hallaremos. Él es todo lo que necesitamos. ¡Que tengan un hermoso día! 🙂

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3 comentarios en “MI RELACIÓN CON DIOS”

  1. Hermoso post! Gracias por compartir tu experiencia. Es de mucha ayuda, me pasa lo mismo de que no siempre empezamos el día con ganas o no encontramos el momento, pero es cuestión de focalizar y entender lo que es mejor para nosotros y nuestra relación con Dios, a quien últimamente me gusta llamarlo papá, ya que lo siento mucho más cerca.

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