Hola Hola!!!
Muchas veces uno de los motivos por el cual no logramos perseverar en nuestras metas, es porque nos invade la pereza y que terrible cuando este sentimiento toca tu puerta.

¿Cómo vencer la pereza? es una pregunta que nos hacemos muchas veces y hoy quiero regalarte algunos consejos que a mi me sirvieron para no darme por vencida, confieso que los sigo poniendo en práctica, quien no?
De vez en cuando todos nos proponemos nuevos objetivos y muchas veces nos quedamos a medio camino, sin lograr alcanzarlos. Cuando esto pasa es porque es común para nosotros postergar las cosas; así es como terminas diciéndote que no estás listo aún para activarte o que lo harás la próxima semana y eso se convierte en el próximo mes, hasta que se te va el tiempo y con él, la pasión que te animó a proponerte dicho objetivo.
¿Por qué renunciamos tan fácilmente?
Cuando te propones algo, ¿te ha embargado ese deseo de alcanzarlo al día siguiente, como por arte de magia? Si es así, te entiendo. Sin embargo, aunque ese impulso sea común, obviamente las cosas no funcionan así.
Para nadie es un secreto lo difícil que puede ser cambiar viejos hábitos. Como resultado, nos cansamos, nos aburrimos muy rápido y caemos en las garras de ese mal llamado pereza que a fin de cuentas, nos lleva a renunciar.
Entonces, ¿cómo logramos superar la pereza?
No debes esperar que tu vida cambie de manera espontánea; el secreto está en hacerlo sabía y progresivamente.
Con esta reflexión, mi intención es sembrar en ti una pequeña semilla que te anime a vencer la pereza. Empieza por algo simple, como cambiar tus hábitos. No olvides que nada cambia de la noche a la mañana sin el mínimo de esfuerzo.
¿Sabías que el tiempo promedio para crear un nuevo hábito y consolidarlo es de 14 a 20 días? Compara ese proceso con el tiempo que requiere el crecimiento de una planta y sus cuidados. Así, tal cual, debes cuidar tu nuevo hábito. Hazlo disciplinándote en repetir la acción cada día.
Aún si te equivocas o fallas, procura mantener una actitud optimista y habla bien de ti mismo. Recuerda que cada día es una nueva oportunidad para continuar intentándolo.
Anímate hoy a dar pequeños pasos que te lleven a alcanzar el éxito y ten siempre presente los beneficios que acarrea modificar tus hábitos para hacerle frente a la pereza.