Cuando amamos a alguien hacemos lo posible para que esa persona esté bien. Es algo que demostramos con hechos, así mismo, a través de nuestros actos, Dios conoce nuestro amor por él.

¿Sabes qué le agrada a Dios?

Solo podemos saber lo que le agrada a alguien cuando lo conocemos. La clave es pasar tiempo con quien amamos para saber sus gustos, necesidades, sueños o frustraciones, entre otras cosas.

Dios nos ama y por eso está siempre con nosotros, no conoce y le agrada darnos lo que sabe que nos hace bien. Para amar a Dios debemos acercarnos, hablarle, escucharlo, leer su palabra y luego sabremos qué hacer para hacerlo sonreír.

Amar es una entrega total.

Dios quiere pasar tiempo contigo y te envía esta invitación. Tu eres quien pone la fecha, el lugar y la hora.